Biografía

(Montevideo, 1908 - Madrid, 1994) Novelista uruguayo, considerado no sólo el escritor más importante que ha dado la literatura de su país, sino uno de los máximos creadores de la narrativa en lengua castellana del siglo XX.

Hijo segundo de un funcionario de aduanas descendiente de emigrados irlandeses (ONetty parece haber sido el apellido original) y de una brasileña que pertenecía a una familia de hacendados gauchos, desertó de los estudios de derecho a mitad de la carrera, y desde la temprana adolescencia frecuentó las redacciones de periódicos y revistas de ambos márgenes del Río de la Plata, viviendo alternativamente en Montevideo y Buenos Aires, ciudad esta última en la que se instaló por primera vez, y ya independiente de los suyos, cuando sólo contaba veinte años.

Secretario de redacción del mítico semanario Marcha, donde firmaba sus críticas y colaboraciones con el popular seudónimo de Periquito el Aguador, asiduo del diario La Prensa y de la revista Vea y Lea, y encargado posteriormente de la sucursal rioplatense de la agencia Reuter, vivió un cuarto de siglo entre ambas capitales, de cuya síntesis surgiría la fantasmal Santa María donde transcurren sus principales ficciones (y algo más tarde Lavanda, resumen o boceto de la Banda Oriental).

Obras

Novelas

El pozo (1939) Tierra de nadie (1941)
Para esta noche (1943) La vida breve (1950)
Los adioses (1954) Para una tumba sin nombre (1959)
La cara de la desgracia (1960) Jacob y el otro (1961)
El astillero (1961) Tan triste como ella (1963)
Juntacadáveres (1964) La muerte y la niña (1973)
Dejemos hablar al viento (1979) Cuando entonces (1987)
Cuando ya no importe (1993)

La vida no me va a dar nunca la alegría de escribir sobre Juan Carlos Onetti todo lo que quisiera. Tengo que hacerlo pronto y quedarme tranquilo de una vez. Nadie puede tener una deuda y no pagarla, y yo le debo muchas cosas. Cada vez que lo leo se renueva esta deuda. No sé hasta dónde va a llegar. No es sólo admiración. No es sólo agradecimiento. No es sólo aprendizaje. Es algo más interno y personal. En realidad es un conocimiento de mí mismo que no podría tener si no hubiera leído alguno de sus libros: El astillero, Los adioses, o alguno de sus cuentos: La cara de la desgracia o El infierno tan temido. Siento su semejanza como si fuera una alucinación. No habla nunca de cosas, sino de personas que sólo se conocen porque, están deshaciéndose en sus gestos. En sus libros no describe paisajes, sino dolores, y se diría que sus personajes no tienen actitudes vitales, tienen desestimientos. Siempre están desistiendo de algo, hasta destituirse de sí mismos. Lo que los destituye es la piedad, la piedad por el prójimo. Esa piedad resignada, esa piedad impune y corrosiva que fundamenta todas las páginas de Onetti.

Luis Rosales

El Pozo

1939

Un relato casi legendario con el cual Juan Carlos Onetti inició su literatura intensa, y, más que eso, la primera botella al mar que arrojó una generación de artistas que transformaría las letras uruguayas. La dolorosa ubicación del hombre en nuestra sociedad, la búsqueda frustrada del amor, de la pureza, de una integridad profunda, el rabioso y desilusionado afán de la amistad y la comprensión.

El Pozo fue escrito en 1939, cuando Onetti era secretario de redacción de Marcha, que acababa de iniciar su existencia, y puede considerarse el implícito manifiesto, la Vita Nova de una literatura que luego habría de recorrer los distintos círculos de un infierno muy nuestro, muy temido, con lucidez desgarrada, con secreta ternura y esperanza. A veinticinco años de escrito conserva su dramatismo, su aspereza, la furia rebelde y amarga de la que nació, ese seductor aire inconformista, confuso, adolescente, irremisiblemente ingenuo y equivocado, pero lleno de vida y de arte.

Para esta noche

1943

Una ciudad sitiada, habitantes acorralados, una atmósfera política asfixiante. Aunque la referencia podría ser rioplatense, en esta novela de 1943 Juan Carlos Onetti va más allá de la geografía que comúnmente lo ocupa Buenos Aires, Montevideo, la mítica Santa María: en sus páginas resuenan las notas desgarradoras del fin de la Guerra Civil Española.

Ossorio, el protagonista, es el centro de una historia sombría de miedo y persecución, de una trama abigarrada e intensa que, además de su connotación política y de su tono policial y aventurero, parece demostrar que los seres humanos, por azar o por voluntad, frecuentemente caemos en lugares vacíos, sin escapatoria: en trampas que se parecen al propio destino.

Dejemos hablar al viento

1979

"El libro de Onetti Dejemos hablar al viento gira alrededor de las peripecias existenciales de Medina, oscuro médico de la ciudad de Lavanda. Este, influido y dirigido por la batuta de Frieda von Kliestein y del dudoso marchand de cuadros Carve-Blanco, decide regresar a su primera vocación, la pintura."

Medina ejecuta retratos y desnudos, principalmente los de Olga y de Juanina, dos mujeres fascinantes que se han transformado en sus amantes, aunque sigue teniendo con Frieda una relación violenta, cruel, pero finalmente constante. Después Medina abandona Lavanda y el mundo agitado y ambiguo que había frecuentado. El médico renuncia a su arte y vuelve a Santa María, su ciudad, cuya nostalgia lo perseguía, para ejercer nuevamente el oficio de comisario, mientras Frieda, que lo ha seguido, comienza a trabajar como cantante en un local de tercera categoría. Se encuentra con ellos, también, Seoane, joven alcohólico y drogadicto, quien es tal vez un hijo natural de Medina, y que Frieda transforma en su amante por juego. Un juego que se terminará en una tragedia. Es difícil dibujar un universo más poblado de anécdotas y de personajes, más vivo y más humano que el construido por Onetti. Y si el final de este mundo es desastroso, por lo menos su autor le confiere una singular y tenebrosa belleza, a imagen de Santa María, la ciudad dudosa y corrupta, pero extraordinaria, que Onetti creó para su ciclo novelístico en el cual es el personaje principal."

Artículos

1939-1968

Esta es una recopilación esencial de los mejores y más recordados artículos periodísticos publicados por Juan Carlos Onetti, en los semanarios Marcha, Acción y otros, entre 1939 y 1968.